Clickeando desde cero - #2 Parámetros de Exposición

28 de abril, 2017 - ...y aprendiendo - -

“Fotografiar es colocar la cabeza, el ojo y el corazón en un mismo eje”

Henri Cartier-Bresson

Tres piezas de ajedrez al contraluz

Y ya que colocamos la cabeza, el ojo y el corazón, vamos a colocar también, los tres parámetros con los que conseguiremos que nuestra foto salga correctamente. Seguro que habéis oído hablar de ellos, son el ISO, la apertura y el tiempo de exposición, y juntos forman el Triángulo Mágico de la fotografía. Manejar estos parámetros es como jugar al ajedrez con 3 piezas, el movimiento de una, va a afectar a las otras dos.

La exposición de una fotografía es la cantidad exacta de luz que tiene que llegar al sensor para que la foto esté técnicamente correcta. Si llega menos luz, hablaremos de fotos subexpuestas (oscuras) mientras que si llega más de la necesaria tendremos imágenes sobreexpuestas (quemadas). Para conseguir la exposición correcta, jugaremos con los 3 parámetros que la determinan, pero dejaremos para las semanas que vienen cómo llevar esta teoría a la práctica con la cámara en la mano. Esta semana nos centraremos en analizar los parámetros de la luz que vamos a utilizar.

Veamos un ejemplo. La primera foto del Empire State está subexpuesta claramente, mientras que la de la derecha, está sobreexpuesta. La central tiene la exposición adecuada. Para que os vaya sonando, la diferencia de exposición entre la central y las otras no llega a 2 pasos. 

Como el uso de estos parámetros es un poco complejo de entender al principio, os propongo hacer un ejercicio de imaginación y vamos a suponer que nuestra cámara (bueno, realmente el sensor de la cámara) es un vaso y la luz que entra al sensor es agua. Conseguir la exposición correcta significa llenar el vaso de agua, y para ello disponemos de un grifo. Si abrimos mucho el grifo, llegará más agua y se llenará antes. Si cierro el grifo a la mitad, necesitaré el doble de tiempo, ¿no?. Si por otro lado, reduzco el tamaño del vaso a la mitad, parece claro pensar que necesitaré la mitad de agua ¿verdad? Esto es fácil de ver, pues es igual de fácil al pasar a las cámaras.

- El vaso es el sensor, y su tamaño es la ISO. La ISO más baja es el vaso más grande. A medida que aumento la ISO, necesito menos luz, esto es, reduzco el tamaño del vaso y necesito menos agua para llenarlo.
- El grifo es la apertura. Si abro el grifo a tope, entra más agua y llenaré el vaso antes. Si abro el diafragma, la apertura, a tope, entrará más luz y tendré la exposición correcta en menos tiempo
- El tiempo que tengo abierto el grifo es igual que el tiempo de exposición. A más tiempo abierto, más agua=luz entra al vaso=sensor.
 
Vista esta analogía, ya podemos pasar a decir que la exposición, esto es, la luz que necesitamos, viene determinada por el conjunto de valores asignados a los 3 parámetros fundamentales: el valor ISO, la Apertura y el Tiempo de Exposición:
 
a) ISO: es la sensibilidad del sensor (el tamaño del vaso). A menor ISO, más luz necesitamos. Como criterio, intentaremos utilizar los valores de ISO más bajos posibles, que nos dará mayor calidad y evitaremos la aparición de ruido, efecto que es visible en ISOS altos. Cada cámara tiene sus valores máximos a partir de los cuales el ruido es tan elevado que hace inservible una foto.
 
Corazón del cambio ferroviario
¿Sigue siendo utilizable?
b) Apertura: la apertura del diafragma es el hueco que queda en el objetivo para que entre la luz y llegue al sensor. Por tanto, nos interesarán objetivos cuanto más luminosos, mejor. Y ¿cómo sabemos la luminosidad de un objetivo? Con el número f.
 
Estos números son un indicador relativo de la apertura máxima que nos permite el objetivo. Cuanto más bajo es el número f, más grande la apertura máxima del diafragma y por tanto, más luminoso. Los números f están ordenados en una serie ascendente, de forma que el área de la apertura del diafragma (y por tanto la cantidad de luz) en un f cualquiera es la mitad que la del f anterior y el doble que la del f posterior. El salto de un número a otro se denomina paso. Las cámaras actuales normalmente permiten hacer incrementos de 1/3 de paso, de forma que los números f que podemos utilizar son:
 
1- 1,1 - 1,2 - 1,4 - 1,6 - 1,8 - 2 - 2,2 - 2,5 - 2,8 - 3,2 - 3,5 - 4 - 4,5 - 5 - 5,6 - 6,3 - 7,1 - 8 - 9 - 10 - 11 - 13 - 14 - 16 - .....
 
La utilidad compositiva de la apertura es fundamental, porque nos determina de manera radical la Profundidad de Campo (PDC) de nuestra imagen. Aperturas grandes (nº f pequeño) nos van a dar fotos con un enfoque selectivo y fondos desenfocados, con el tan buscado bokeh, mientras que pequeñas aperturas (nº f alto) nos darán fotos con mucho campo enfocado (interesante para paisajes, por ejemplo).
 
Hospital de Jornaleros, patio central
Desenfoque en Bicimad
 
c) Tiempo de Exposición: Es el tiempo que dejamos abierto el obturador de la cámara, permitiendo que entre la luz al sensor. Los tiempos están prefijados en pasos, como la apertura, de modo que cada paso equivale a la mitad o al doble de luz, según disminuyamos o aumentemos el tiempo. Y también, tenemos los valores que corresponden a 1/3 de paso. Así, cerrando 1/3 la apertura mantendremos la misma exposición si aumentamos 1/3 el tiempo.
 
No hay que usar un tiempo estándar, sino que en cada situación debemos pensar en la foto qué queremos obtener y poner los parámetros que requiera la situación concreta. Pero como criterios generales, tiempos superiores a 1/60 s nos producirán imágenes con elementos en movimiento. Sin embargo, tiempos menores a 1/60 nos congelarán en mayor o menor medida el movimiento.
 
 
Por ejemplo, para capturar los fuegos artificiales, debemos pensar que la estela permanece en el cielo unos 2-3 segundos. Por tanto, si colocamos nuestros parámetros de forma que el tiempo de exposición sean 4 segundos, conseguiremos captar la estela completa (Evidentemente, en este caso necesitaremos apoyar la cámara en algún sitio o, mejor, llevar el trípode). Por otro lado, si estamos viendo unos bonitos bailes regionales con rápidos movimientos y nos interesa captar el detalle de la falda en pleno vuelo, debemos poner un tiempo de exposición muy pequeño, para congelar ese movimiento y que se vea nítido. Como era mediodía, la luz dura y fuerte ayudaba a reducir el tiempo para que no entrase tanta luz al sensor.  La luz existente nos "pedía" este tipo de foto. Pero no siempre es así:
 
 
Cuando entré al túnel, tenía una idea de la foto que quería conseguir, una foto con perspectiva, con una gran profundidad de campo (PDC) y la mayor nitidez posible. Por tanto, el parámetro que me iba a marcar era la apertura. El 24 mm que usé para la foto tiene el punto dulce (esto es, las aperturas entre las que el objetivo entrega la mayor calidad) entre f5,6 y f8. Como buscaba la mayor PDC, elegí f8. A partir de ahí, quería la mayor calidad, por tanto puse ISO 100 y me puse a rebuscar en la mochila buscando el disparador manual pero como Murphy actúa cuando menos lo esperamos, no estaba el disparador. ¿Que me condicionó aquello? pues que la cámara por si sola puede disparar hasta 30 segundos. Ahí tenía mi segundo parámetro determinado. Solo quedó probar a subir la ISO hasta que la exposición fuese aceptable, cosa que ocurrió con ISO1600. Y el resultado es el que veis arriba.
 
Si hubiese llevado el disparador, podría haber reducido hasta ISO100. Esto sería 4 pasos menos (1600-800-400-200-100) lo que implicaría aumentar el tiempo 4 pasos igualmente, y lo haríamos duplicando el tiempo 4 veces (30-60-120-240-480 segundos, 8 minutos de nada).
 
Ya véis como se trabaja con los parámetros: si muevo uno, tengo que cambiar otro en sentido contrario y en la misma proporción para mantener la exposición. Y el proceso para hacer las fotos comienza aquí. Una vez que hemos "visto" la foto que queremos hacer, normalmente ponemos la ISO más baja posible, elegimos el parámetro que nos determine el tipo de foto (apertura o tiempo) y adecuamos el parámetro restante para conseguir la exposición correcta. 
 
Para acabar y en mi humilde opinión, este es el tema fundamental y más importante de toda la teoría de fotografía. Manejar con soltura estos tres conceptos es la base sobre la que se apoya gran parte de la técnica fotográfica. Y como tenemos que practicar esto, vamos con los deberes semanales. Esta vez no vamos a hacer fotos, sino que nos dedicaremos a ver fotos de los demás. Tenéis que elegir 2 fotos que os hayan gustado, que os hayan llamado la atención e intentéis adivinar cómo se ha hecho la foto: Si tiene una apertura grande o pequeña, el tiempo de exposición rápido o lento. O bien, proponer los parámetros que pondríais vosotros para conseguir esa foto. Ver el trabajo de otros fotógrafos es una muy buena forma de aprender que tenemos que practicar más a menudo. No os preocupéis, que la semana que viene volveremos a hacer fotos.
 
Que paséis una gran semana. Besos y abrazos!!